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Columnas Agua Caliente

Transición en cultura

Donde aún no entran pero ya tienen al menos una idea de los daños en el área de la cultura del próximo gobierno estatal.

Por Agua Caliente

Donde aún no entran pero ya tienen al menos una idea de los daños en el área de la cultura del próximo gobierno estatal.


Comentan que Pedro Ochoa Palacio, quien será el Secretario de Cultura, ha estado recibiendo reportes de las condiciones en que recibirá los inmuebles de cultura.


Ya tiene conocimiento de que el Ceart en Rosarito no cuenta con servicio de agua potable, que una biblioteca en Mexicali tiene tremendas goteras y varios de otros edificios tienen detalles por falta de mantenimiento.


Tal parece que a pesar de que el actual Instituto de Cultura de Baja California tiene una gran infraestructura, pues a ésta no se le ha dado mantenimiento.


Ochoa Palacio no se ha esperado a ingresar para tener información sobre lo que estará bajo su cargo.


Anteriormente era director del Cecut por lo que tiene una relación cordial con Manuel Bejarano, titular actual del ICBC, así que la transición en esta área no tendrá fricciones.


Cabe recordar que Ochoa Palacios fue uno de los primeros funcionarios del próximo gabinete que Jaime Bonilla dio a conocer, incluso al ganar la gubernatura, en su primera aparición mencionó a quien llevaría las riendas de la cultura.


Comentan que Bonilla y Ochoa se conocen desde chicos, ambos son nacidos en Tijuana y coincidieron en varios momentos.


Baja en Rosarito
Como balde de agua fría ha caído para muchos la renuncia, forzada, del Oficial Mayor del Ayuntamiento de Rosarito, el ensenadense Rogelio Haros, quien apenas pudo sostenerse en el encargo un par de semanas y es que las diferencias con Humberto “El Pato” Valadez cada vez fueron más notorias y al final la balanza no le favoreció.


Dicen que “El Pato” Valadez ungido como coordinador de asesores, representa el “poder tras el trono”, así que algunas de las diferencias más notorias entre ambos personajes ocurrieron apenas a unos días de iniciado el Gobierno, pues “El Pato” se presentó en las maltrechas instalaciones de la comandancia de policía de la Zona Centro para hacer una inspección, pero como es común en él se le pasó la mano y sin más ordenó que se liberaran en ése momento a todos los presos, por considerar que las instalaciones eran indignas.


Lo raro es que se le haya hecho caso y que el juez en turno hiciera mutis, ante un asunto que sólo le competía a él por ley analizar y fundamentar, así que el oficial mayor no estuvo de acuerdo y expresó su malestar por esta irregularidad, haciéndose cargo la Sindicatura de las investigaciones, pues parece ser que “El Pato” ni siquiera aparece en nómina, como un empleado Municipal, es decir, no se justifica su presencia en las celdas y menos aún sus disposiciones.


El caso es que Rogelio Haros ya no trabaja para el Ayuntamiento de Rosarito desde el viernes y en su lugar, se presume que entrará el dirigente transportista Jaime Ibarra, quien inicialmente fue designado como encargado de despacho de la Delegación Plan Libertador, la cual se pretende desaparecer.
 

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