Columnas LA VERDAD SEA DICHA

El sheriff de chocolate

“El valle de Mexicali no está descuidado, está olvidado”, me dijo una extraordinaria amiga y me dejó pensando mucho al respecto de nuestra maltrecha zona rural.

“El valle de Mexicali no está descuidado, está olvidado”, me dijo una extraordinaria amiga y me dejó pensando mucho al respecto de nuestra maltrecha zona rural, otrora impulsora de desarrollo y origen y actualmente debatiéndose entre la sequía y falta de crecimiento.

La semana pasada se armó la gorda, cuando autoridades federales vieron como viable construir el albergue federal para migrantes en el Michoacán de Ocampo, la gente de manera inmediata se auto organizó y echaron abajo la iniciativa.

Aunque después se dijo que no se había pensado precisamente en esa opción, una cosa quedó clara, en el Valle la población está harta de las imposiciones y la falta de consultas y socialización de los temas.

La oposición al albergue no fue por estar en contra de los migrantes, como maniqueamente se quiso ver, sino simple y sencillamente, porque no hay infraestructura, servicios, seguridad, tranquilidad, como para recibir a las miles de familias de bien que llegarían para esperar que los Estados Unidos les otorgue sus visas humanitarias.

Otra muestra de decisiones citadinas que afectarían la zona rural, es la edificación arbitraria, con todo y venta de agua, de la empresa cervecera trasnacional, Constellation Brands.

Equivocación que quedó más que evidente con el anuncio de la CILA de que los Estados Unidos disminuirá el aporte de agua del Río Colorado a México, a partir del próximo año. Y la sequía, ya nos alcanzará.

Estas acciones me llevan a analizar que deberíamos estar pensando, desde ya, en no tener delegados municipales, sino autoridades delegacionales que respondan a los intereses de sus habitantes, elegidos por ellos, quienes mucho pueden dar, sino les quitan, les quitan y les quitan.

Pero la semana no cerró con esas problemáticas que exhibieron lo mezquino que pueden ser las autoridades de todos los niveles, a la hora de hablar del Valle.

Otro de los anuncios dados desde el Centro Cívico que generaron molestia de los habitantes del área en mención, fue que se compraron muchas patrullas policíacas para la zona rural, efectivamente, que les ayudarán a enfrentar la creciente inseguridad, mucha de ella provocada por el aumento en el consumo de droga, pero nada, absolutamente nada, se habla de la urgencia de tener más máquinas de bomberos, ambulancias, para dar un efectivo servicio de salud y protección civil.

Cómo es posible que sobre el dinero para patrullas y la gente en el valle muriéndose porque no hay ambulancias, porque no llegan las unidades, porque no hay personal.

Cada vez son más las voces que se pronuncian por la autonomía en la toma de decisiones, ahí están San Felipe y San Quintín.

Pero, aunque en menor escala, lo sucedido en el Valle de Mexicali la semana pasada con el tema del albergue federal, tendrá que abrir muy bien los ojos a las autoridades citadinas, que toman decisiones no necesariamente pensando en las necesidades de la población a la que dicen representar, sino en lo que ellos creen que requieren.

A propósito de la Constellation y la futura reducción de agua, de la asignación de patrullas y no de ambulancias o bomberas, de los recortes internacionales de agua que se avecinan, es necesario hablar, de manera seria de nuestro hermoso valle, que mucho nos puede dar.

Necesita autoridades de verdad y no sheriff de chocolate, que se derriten con el sol.

La verdad sea dicha

* La autora es directora del portal MF Noticias Mexicali.

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